
La cerámica de Rishtan: esmalte ishkor, motivos y cómo comprarla
El azul de un cuenco de Rishtan empieza como un montón de ceniza. Las hierbas silvestres se recogen antes de las primeras heladas y se queman, y la ceniza limpia se mezcla con cuarzo machacado o arena blanca. Cocido sobre la arcilla pintada, ese polvo gris se convierte en ishkor, el esmalte vítreo que va del turquesa al cobalto profundo y que ha hecho de una pequeña ciudad del valle de Fergana el nombre más conocido de la cerámica uzbeka.
Nuestra guía del valle de Fergana explica cómo llegar al valle y qué más ver allí. Este artículo se queda en el taller: la arcilla, el esmalte, el camino del torno al horno, los motivos y las familias que los pintan, cómo distinguir el pincel de la impresión y cómo llevar a casa una pila de platos sin que se rompa ninguno.
Tierra roja bajo la ciudad
Los alfareros no se asentaron en Rishtan por casualidad. Bajo casi toda la ciudad, a cosa de un ¿Sabías que…? Un metro pensado para resistir un terremoto de magnitud 9 Las tres líneas originales del metro de Taskent se construyeron para resistir un sismo de magnitud 9,0, y sus túneles son inusualmente poco profundos: de 8 a 25 m bajo la calle. Leer más → de la superficie, hay una capa de arcilla fina y rojiza que se puede usar tal como sale de la tierra, sin refinarla ni mezclarla con arcilla de otros lugares. Los vecinos la llaman khoki surkh, tierra roja, y una de las explicaciones del nombre de la ciudad se remonta a una palabra antigua con el mismo significado.
El oficio aquí es antiguo. En el siglo XVIII dos hermanos maestros, Abdujalol y Abdujamil, recuperaron el chinni, una fina vajilla vidriada creada como respuesta a la porcelana china. A finales del siglo XIX unos ochenta talleres daban trabajo a unas 300 personas, muchas en el barrio que aún se llama Chinnigaron, por los maestros del chinni. En 1900 piezas de Rishtan viajaron a la Exposición Universal de París.
Ishkor: un esmalte hecho de ceniza

El ishkor es un esmalte alcalino. Su fuerza viene de la ceniza de hierbas silvestres, rica en sodio, potasio y magnesio: mezclada con cuarzo y cocida, se funde en vidrio. Sobre los pigmentos azules y verdes da a la cerámica de Rishtan su profundo turquesa esmeralda, un color que parece mojado incluso en un estante seco. Los alfareros de Andiyán apenas usaban ishkor y trabajaban con esmalte de plomo; por eso la cerámica antigua de Andiyán se ve amarilla.
Prepararlo es lento y caprichoso. Cada familia tiene su receta, que pasa de padre a hijo o de maestro a aprendiz y rara vez se enseña a extraños. La producción de ishkor se recuperó en los años 70, y hoy muchos maestros lo combinan con pigmentos industriales: óxido de cobre, cobalto y óxido de manganeso. La paleta clásica es turquesa, azul oscuro y marrón sobre un fondo blanco lechoso.
Del torno al horno

Una pieza de Rishtan pasa por varias manos: en muchos talleres un maestro trabaja en el torno mientras la familia pinta. Este es el orden en que lo verá:
- El torno. La arcilla se limpia y se amasa, y luego se tornea en una rueda rápida: la piala para el té, la honda kosa para la sopa, las jarras y la gran fuente lagan para el .Arroz cocinado en un kazán con zanahoria, cebolla y carne: el plato de toda celebración uzbeka. Cada región lo prepara a su manera.
- El secado. Las piezas crudas reposan en estantes hasta que están lo bastante firmes para manipularlas.
- La capa blanca. Cada pieza recibe una fina capa de engobe de arcilla blanca, el angob. Oculta el cuerpo rojo y da al pincel una superficie lisa y clara.
- La pintura. El motivo se dibuja a mano con pinturas bajo cubierta hechas de óxidos metálicos mezclados con arcilla.
- Esmalte y fuego. El esmalte cubre la pintura y la pieza entra en el horno. El maestro tiene que calcular el calor para la arcilla, las pinturas y el esmalte, que no siempre piden la misma temperatura. Un pequeño error estropea el color.
Si está en un taller cuando se abre el horno, quédese. Las piezas salen todavía calientes, y es el momento en que la familia descubre qué ha hecho el fuego con el azul.
Granadas, almendras y cuchillos: cómo leer los motivos

La pintura de Rishtan es sobre todo vegetal: pétalos estilizados, flor de almendro y de granado, cipreses y ramas, dispuestos alrededor de un centro o en anillos. Los nombres uzbekos ayudan a preguntar: anor es la granada, bodom la almendra.
Busque también objetos. El kumgan, una jarra de cuello largo, es un motivo favorito en los platos, igual que los cuchillos, las vainas de pimiento, los pájaros y los peces, y el zanjir, una cadena que recorre el borde. Muchos de estos motivos son protectores, y un plato de regalo se elige por lo que su dibujo desea a la casa. La granada, llena de semillas, simboliza la fertilidad y la abundancia.
Las piezas nuevas van más allá: caligrafía árabe, siluetas de minaretes y ,Un colegio islámico: celdas para los estudiantes y aulas en torno a un patio, tras un gran portal. En los cascos antiguos, muchas albergan hoy museos y talleres artesanos. incluso retratos. Pero la forma que más importa sigue siendo el gran lagan, con una estrella o un rosetón en el centro y cenefas en anillos a su alrededor.
Las familias detrás de los cuencos
En Rishtan unos mil hombres trabajan en la alfarería, y alrededor de cien de ellos vienen de familias que llevan generaciones en el oficio. El saber aún se transmite a la antigua, del maestro, el usto, al aprendiz, el shogird, y las técnicas no salen de la familia.
La historia de la ciudad corre por estas líneas. Hacia 1860–1870 un maestro de Rishtan, Usto Abdulla, hizo azulejos para el palacio de Khudoyar Kan en Kokand, el mismo palacio que puede visitar de camino. En 1918 setenta alfareros formaron un artel llamado Chinnigaron, y en época soviética buena parte del trabajo pasó a la fábrica de cerámica de Rishtan, con planes decididos desde arriba.
Dos nombres se conocen mucho más allá del valle. Ibrahim Kamilov, nacido en 1928 y Artista del Pueblo de Uzbekistán, pertenece a la séptima generación de una dinastía de alfareros y aprendió de su padre; su casa en Rishtan es un museo. Rustam Usmanov, nacido en Rishtan en 1954, pintaba en la fábrica de cerámica y, tras ser despedido, abrió su propio taller para recuperar las técnicas antiguas. Su hijo Damir trabaja con él y se especializa en ishkor, y la familia guarda sus mejores piezas en un pequeño museo en casa. Desde 2020 la ciudad tiene además un centro de cerámica, fundado por el ceramista Alisher Nazirov, con una veintena de talleres y un museo de la historia de Rishtan bajo un mismo techo.
¿Pintado a mano o impreso? Cómo saberlo
Los cuencos de estilo Rishtan también se fabrican en serie para los bazares, y las copias para el comercio turístico se han multiplicado. Unos minutos con la pieza en la mano suelen bastar.
- Siga una línea. La pincelada fluye: empieza oscura donde el pincel está cargado, se afina cuando se acaba la pintura y no se corta. Las calcomanías se delatan con líneas punteadas y uniones del dibujo que no acaban de coincidir.
- Mire el color. En una pieza vidriada auténtica el color está dentro del esmalte y varía un poco por la superficie. En una copia queda plano y uniforme.
- Compare dos. Las repeticiones pintadas a mano siempre difieren un poco. Si dos platos coinciden línea por línea, nadie los pintó.
- Dele la vuelta. Los talleres consolidados firman hoy sus piezas en la base. Una marca sola prueba poco, pero una marca más un taller en el que usted ha estado es la mejor garantía posible.
Comprar y llevarla a casa

El mejor lugar para comprar cerámica de Rishtan es Rishtan, en los estantes de quienes la hicieron. Paga directamente al taller, puede preguntar por cualquier pieza y quizá vea su gemela secándose todavía en el estante. Lleve efectivo en som; cómo manejar el dinero se explica en tarjetas, efectivo y propinas.
La artesanía moderna hecha a mano no necesita certificado de exportación. Las normas afectan a las piezas de cincuenta años o más, que en general no pueden salir del país, y a algunas piezas más recientes de valor artístico; guarde el recibo y lea registro y aduanas en Uzbekistán. Después, el embalaje:
- Pida al taller que envuelva cada pieza por separado y meta el juego en una caja.
- Lleve platos y cuencos en el equipaje de mano, de canto, con ropa blanda alrededor. Apilados en plano en una maleta facturada, se agrietan.
- Para un gran lagan o un jarrón alto, pregunte al taller antes de pagar cómo pueden embalarlo para el vuelo o enviarlo.
- Pregunte al maestro si una pieza está pensada para la mesa o para la pared.
Otras artesanías que vale la pena llevarse, y dónde encontrarlas, están en qué comprar en Uzbekistán; para especias y frutos secos, vea los bazares de Uzbekistán.
Rishtan con Kokand y Margilan

Rishtan está entre otras dos ciudades artesanas. El Consejo Mundial de la Artesanía nombró a Kokand Ciudad Mundial de la Artesanía por la talla en madera en 2019 y dio a Margilan su título por la seda y el ikat en 2022. Rishtan recibió el suyo en septiembre de 2025, cuando acogió el segundo Foro Internacional de Alfarería e inauguró el Museo de Alfarería Tradicional de Rishtan.
Nuestro plan habitual ocupa dos días. El tren n.º 730 sale de Taskent a las 09:20 y llega a Kokand a las 12:28. Vea la fachada de azulejos del palacio de Khudoyar Kan, luego una hora en coche hasta Rishtan para pasar la tarde en los talleres, y duerma en Margilan o Fergana. A la mañana siguiente siga la seda del capullo al telar en Yodgorlik (nuestro artículo sobre la seda de Margilan le dice qué mirar) y tome el n.º 729, que sale de Margilan a las 16:11 y llega a Taskent a las 19:53.
¿Quiere sentarse al torno o tomar un pincel? Avísenos con antelación y organizamos una sesión con un maestro, según disponibilidad. Forma parte de nuestro tour de artesanía del valle de Fergana de cuatro días.
- Dónde: Rishtan está a unos 45 km de Kokand, 50 km de Margilan y 60 km de Fergana. En coche desde Taskent se tarda unas cinco horas.
- Cuánto tiempo: medio día alcanza para dos o tres talleres con tiempo para comprar; una sesión en el torno añade una o dos horas.
- Cuándo: abril–mayo y septiembre–octubre. Las tardes de julio en el valle rondan de media los 35 °C, y en los talleres hace calor.
- La visita: son talleres familiares, no museos con horario, así que acordamos cada visita con el maestro de antemano. Venga con un guía que traduzca: las preguntas son la mitad del placer.
En resumen
- Rishtan se asienta sobre su propia arcilla roja, tan buena que se usa directamente de la tierra.
- El ishkor, el esmalte alcalino hecho de ceniza vegetal, da a Rishtan su turquesa y su cobalto; cada familia guarda su receta.
- Busque el anor, la granada, y el bodom, la almendra, junto con jarras, cuchillos, vainas de pimiento y peces.
- La pintura a mano se reconoce por líneas fluidas y continuas y por un color que varía en el esmalte; los platos idénticos son impresos.
- Compre en los talleres, lleve los platos de canto en el equipaje de mano y combine Rishtan con Kokand y Margilan en dos días.



